sábado, 8 de septiembre de 2007

Apolo en llamas



Los dioses neopaganos de la modernidad no se apiadan del Peloponeso. Con la ayuda del hijoputismo de unos cuantos, las llamas cercan Olimpia y el templo de Apolo, acabando con la vida de más de setenta griegos. La tragedia rediviva y actualizada. Arcadia también arde; Esparta no queda lejos; Pilos arenosa puede librarse, sin embargo, pues la fortuna favorece a los descendientes de Néstor.

Pero aquí, en la isla Eubea, los pirómanos nos tienen rodeados. Los pirómanos y el mar. ¿Nos inmolarán forzosamente, o pondremos cerco a los hijos de la Gran Puta, dejándolos en la disyuntiva del escorpión?

-Denme un par de aguijones, a ver… Los hijos de la gran Puta babilonia –quiero decir, de la modernidad- no lloran…